KITCHBOX

Cocina exterior, hecha a mano.

Armá tu KitchBox
KitchBox cerrada, con exterior negro acanalado

Preparando tu KitchBox…

Lista para
compartir.

Cerrada

Prendé el fuego.
Quedate en la charla.

Una cocina exterior de dos metros. Se abre para compartir, se cierra para guardar. Así es una noche real con KitchBox.

  1. Se abre.

    Sube el techo y la cocina queda a la vista: luz, mesada y parrilla listas para empezar.

  2. Fuego.

    Parrilla a gas. Girás la perilla y arranca; nadie espera a las brasas.

  3. Llegan todos.

    La mesada se vuelve barra. Platos, copas y bebidas a mano, sin entrar a la casa.

  4. Sobremesa.

    La tele, el vino y la charla que se estira. La cocina sigue en el medio.

  5. Se cierra.

    Bajás el techo y vuelve a ser una caja en el patio. Hasta la próxima.

Todo en su lugar.

Detalle real del interior con azulejos blancos, mesada, tele y luz cálida

Hecha para la intemperie.

Sol, lluvia o frío: se queda afuera todo el año.

Tu espacio de trabajo.

Mesada, cajones y estantes. Todo a mano.

Más lugar cuando la abrís.

Abrí el techo y desplegá las mesadas.

Armá tu KitchBox.

Foto de referencia de una KitchBox abierta; puede diferir de tu configuración

Preparando la vista 3D…

Es una vista de referencia. Los detalles los vemos juntos.

¿Cómo cocinás?
Extras

Kamado, televisor exterior y luces interiores encendidas

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Volvemos a tomar pedidos en diciembre de 2026. Tu selección queda guardada en este navegador.

De nuestro taller.
A tu patio.

Fabricamos cada KitchBox a mano en Buenos Aires.

KitchBox durante el armado en el taller, con parrilla a gas y cajones
Terminaciones de madera y metal de una KitchBox en el taller