Preparando tu KitchBox…
Lista para
compartir.
Prendé el fuego.
Quedate en la charla.
Una cocina exterior de dos metros. Se abre para compartir, se cierra para guardar. Así es una noche real con KitchBox.
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Se abre.
Sube el techo y la cocina queda a la vista: luz, mesada y parrilla listas para empezar.
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Fuego.
Parrilla a gas. Girás la perilla y arranca; nadie espera a las brasas.
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Llegan todos.
La mesada se vuelve barra. Platos, copas y bebidas a mano, sin entrar a la casa.
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Sobremesa.
La tele, el vino y la charla que se estira. La cocina sigue en el medio.
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Se cierra.
Bajás el techo y vuelve a ser una caja en el patio. Hasta la próxima.
Todo en su lugar.
Hecha para la intemperie.
Sol, lluvia o frío: se queda afuera todo el año.
Tu espacio de trabajo.
Mesada, cajones y estantes. Todo a mano.
Más lugar cuando la abrís.
Abrí el techo y desplegá las mesadas.
Armá tu KitchBox.
Preparando la vista 3D…
Es una vista de referencia. Los detalles los vemos juntos.
Kamado, televisor exterior y luces interiores encendidas
Se guarda en este navegadorVolvemos a tomar pedidos en diciembre de 2026. Tu selección queda guardada en este navegador.
De nuestro taller.
A tu patio.
Fabricamos cada KitchBox a mano en Buenos Aires.